En todas las familias hay un
plato que es la delicia de todos en casa, suele ser un plato sencillo, pero
tiene ese algo especial que cuando algún miembro pregunta:
- ¿Qué comemos hoy?
Y en la cocina se oye
- Macarrooooones
Todos se alegran y se acercan
felices a poner la mesa.
Además de que es un plato que
no se te ocurre pedir en un restaurante, ya que nunca estarán tan bueno como el
que comes en casa.
Pues estos macarrones son así,
en casa los podemos versionar cien mil veces, todo dependerá de que tenemos en
la nevera, pero siempre son un éxito; quizás por lo sencillo que son de comer,
por el colorido, por lo buenos que están...
150gr. de carne picada.
En este caso pollo con un higadito
50 gr.
Jamón Serrano picado fino.
1
cebolla.
1 calabacín.
150 gr. Macarrones tricolor.
1 huevo.
Aceite, agua y sal.
Queso rallado al gusto.
Empezamos cortando la cebolla y
el calabacín.
Ponemos una sartén al fuego con un poco de aceite, le añadimos la cebolla y sal.
Cuando empiece a ponerse trasparente añadimos el calabacín y sal.
Pasados unos minutos la carne,
especias al gusto y sal.
Añadimos el jamón serrano.
Cuando veamos que la carne ya
no está cruda cubrimos con agua, sin pasarnos, probamos de sal y ajustamos a
nuestro gusto.
Dejamos que la carne se vaya
cocinando (con unos 15’ será suficiente) mientras ponemos agua a calentar para
hacer la pasta.
Seguimos las instrucciones de
la marca para cocer la pasta.
Encendemos el horno a 200º
Una vez la pasta esté hecha la
escurrimos y la ponemos en una fuente para el horno, apagamos el fuego de la
carne y la distribuimos bien por encima.
Abrimos un huevo en un tazón y
lo añadimos a la pasta con carne, con ayuda de un tenedor los mezclamos muy
bien por toda la pasta, tratando que llegue por todas partes.
Cubrimos toda la superficie con
queso rallado e introducimos la fuente en el horno durante unos 15 o hasta que
el queso se dore.
Una vez esté dorado sacamos del horno y podemos llevarlo directamente a la mesa.
El huevo le da una humedad muy interesante a la pasta, a mi me encanta, espero que también os guste a vosotros.
Eva
Nota:
Esta receta es muy versátil, yo
he usado carne picada de pollo e hígado, pero lo normal es carne picada mixta y
en vez del hígado, le pongo paté justo antes de añadir el huevo.
Depende de que ingredientes
tienes en casa puedes hacer diferentes versiones, incluso en vez de queso rallado
puedes usar que para gratinar. Todo depende de los gustos de los comensales y
de la dieta, ahora después de Navidad, menos queso será mejor.
Macarrones, que alegría!! cada semana, es inevitable, pero es que están tan ricos!! me apunto tu receta que siempre los hago con salsa de tomate. Un beso!!
ResponderEliminarHola Sofía,
EliminarQue alegría leerte; es cierto que los macarrones son una plato en el menú de todas las casas, ya verás que sin tomate también están riquísimos.
Besos y abrazos.
No me extraña que sea un éxito Eva!!!! Con ese acompañamiento y luego gratinaditos...ummmmmh!!!!! Ricooo, ricooooooo ;)
ResponderEliminarBesos y feliz noche!!!
Hola Nines,
EliminarY lo mejor es que luego fríos también están muy buenos, lo difícil es que sobren, por eso en casa hago el doble.
Gracias por tu visita
Besos y Abrazos
Qué buenísima pinta!!! Yo no los puedo comer, pero los haré para los demás y seguro que triunfo! Me encanta lo bien que explicas todo (y las fotos). Gracias!
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